
“Aunque no nos muriéramos al morirnos,
le va bien a ese trance la palabra: Muerte.
Muerte es que no nos miren los que amamos,
muerte es quedarse solo, mudo y quieto
y no poder gritar que sigues vivo.”
Gloria Fuertes.
Me puede este silencio,
Esta muda Babel, a voraz contramano,
Devastando, arruinando
El verbo que jamás se hubo hecho carne.
Ya apenas el poema
Se impone con su ritmo al disparate,
Y un estrépito abrupto como muerte sin tránsito
Golpea las paredes del recuerdo.
Impotente presencio el funeral
De la falsa esperanza, y el camino,
Mudado en hipogeo,
Me atrapa como tumba.
¡Quiero vivir, vivir!, mas, deletérea,
Me puede esta Babel con sus rüinas,
Con la sed que me impone su brutal epitafio,
Con su grito truncado, con su inmisericordia
Tajante como espadas.
No estamos preparados para tanta tristeza,
Para ser devorados
De amargura y destiempo,
Para la soledad.
Y así cuando al dolor
Se suma como epílogo el ocaso,
Las estrellas se inmolan sin clemencia
Sobre vidrios quebrados, sobre témpanos
Que manan con mi sangre como lama sin nombre,
Como hedor amarillo.
Me puede este silencio, sí, me pueden
Estas lenguas cortadas,
Origen y destino de este estruendo
Que brota de la nada.
Febrero de 2008 – abril de 2010
La soledad, es quizás una de las cosas más duras que existan.
ResponderEliminarBesos
Espero verte paseando por la feria del libro :)
ResponderEliminarBueno, se puede decir más alto pero no más claro.
ResponderEliminarMe abruma este grito a la vida y al pavor de perderla.
Es un poema francamente bueno tanto en estructura como en léxico y, sobre todo, por lo mucho que transmite.
No cabe más que felicitarte.
Recibe toda mi admiración.
Afectuosamente,
Cris.
"No estamos preparados para tanta tristeza
ResponderEliminarPara ser devorados
De amargura y destiempo...."
Duro , estremecedor y bello poema.